¿Es normal sangrado durante el embarazo?

El embarazo y los sueños

Sin duda será lo último que quieres ver cuando sabes que estás embarazada o encinta es una mancha de sangre en tu ropa interior.

Pero no siempre es para preocuparse, este sangramiento o manchas no siempre son indicadores que algo anda mal con el embarazo.

Deberás conversar con tu médico o ginecólogo, cada embarazo es distinto. Primero deberás analizar las manchas antes de entrar en pánico. ¿Cuál es su color?

  • Si son marrones o un color café oscuro, se dice que estas manchas corresponden a sangre vieja.  Este tipo de manchas por lo general se presenta en las primeras seis semanas de gestación.
  • Si es de color rojo, nos indica la presencia de sangre fresca. Aquí deberás ponerte en alerta. No dudes en llamar a tu médico de inmediato.

Segundo ¿sientes algún tipo de dolor? Calambres, dolores como puntadas.

Ahora veamos el segundo punto, los dolores.

  • Si no tienes calambres, entonces puedes relajarte.
  • Pero si el sangrado, aunque sea leve, está acompañado de fuertes dolores en la zona lumbar (en la parte baja de la espalda),  insistimos en que consultes a un médico.
  • Si los dolores son como puntadas en la zona uterina, eso es muy distinto, tranquila. En la medida que avanza la gestación, el útero necesita crecer para poder alojar al bebé.

Tercero: ¿el flujo de estas manchas de sangre es intermitente o abundante?

  • Si es leve, quédate tranquila, especialmente si es café.
  • Si es abundante, especialmente si es de color rojo intenso, es motivo de preocupación.

Existen casos en que la mujer que ha tenido una especie de “mini- menstruación” durante las primeras semanas de embarazo, pero esto no ha afectado al bebé.

Siempre frente a la menor duda consulta un especialista. Sólo así podrás saber cómo sigue el embarazo.

La panza no es lo único que crece en el embarazo

Una gran sorpresa que se llevan muchas mujeres es que la panza no es lo único que crece durante el período del embarazo.

En algunas mujeres puede crecer hasta medio punto el talle de sus pies. Por lo cual no soportan sus zapatos, los que utilizaban antes del embarazo.

Esto es completamente normal. Tu cuerpo se deshace de ese líquido adicional luego del parto y así se deshincharán.

Tu útero que está creciendo pone presión en las venas que corren a tus piernas y pies. Esta presión reduce la circulación sanguínea y hace que más líquido se acumule en tus tobillos y pies.

Antes de salir a la calle deberás probar que tus zapatos aún se siguen quedando cómodos, sino te enfrentarás a un día terrible.

Relájate y vive con alegría la etapa que estás pasando, recuerda que si estás contenta te verás preciosa sin importar lo que te pongas.

La hinchazón durante el embarazo

Durante el embarazo es frecuente tener hinchazón en las piernas y también sensación de pesadez. Ambas cosas son consecuencia de la retención de líquidos que es causada por la disminución del retorno venoso de las extremidades inferiores.

Es probable que nuestro trabajo debamos estar muchas horas de pie y  eso agrava el problema.

Para poder aliviar estos síntomas se puede:

  • Caminar diariamente
  • Poner las piernas en alto
  • Darnos masajes de drenaje linfático
  • Reducir lo máximo posible el consumo de sal

Además de reducir el consumo de la sal de mesa, debemos reducir los alimentos que contienen sal (a veces en exceso) como por ejemplo:

  • El pan
  • Las salsas picantes
  • Las conservas de tipo industrial saldas y dulces
  • Los embutidos, los fiambres
  • Los quesos maduros
  • Las verduras al escabeche
  • Los caldos concentrados, y las sopas en sobres.

Si a la retención de líquido se suma dolor de cabeza, es recomendable controlar la presión sanguínea para asegurarnos que no se trate de  presión alta, hipertensión arterial.

En estos casos debes consultar enseguida a tu médico ya que si no la controlas puede ser algo peligroso tanto para ti como para el bebé.

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