Saber comunicar no basta

Saber comunicar

Para proyectar riqueza y naturalidad en los negocios, es importante que también estos aspectos estén presentes en la vida personal.

Hay que ser una persona interesante, poseer riqueza cultural, etc. Pero también es cierto, que hay que saber ser interesado.

No hay que confundirlo con ser una persona que sólo se mueve por su propio beneficio, sino con una persona que muestra interés por el resto de las personas de su alrededor. Por tanto, es tan beneficioso ser interesante como ser interesado.

De manera involuntaria, en una conversación se puede caer en el egocentrismo.

Dejarse llevar por la charla o el aburrimiento, puede llevar a no escuchar y hacer un monólogo.

La principal consecuencia de este hecho, es que la persona pierde interés en lo que se le está contando.

Ser un buen receptor requiere de práctica. No es fácil. Hay que saber administrar la inteligencia emocional y respetar las diferentes partes de un proceso de comunicación.

Estas son algunas sugerencias para llevar a la práctica y no parecer arrogante.

Establecer límites mentales

Hay que acostumbrarse a no hablar más de la cuenta sin la interacción de más interlocutores.

Las personas que hablan mucho tendrán que practicar asiduamente. Recuerda que escuchar es igual o más importante que intervenir.

Hacer preguntas

Opinar o interpelar cuando se está hablando con alguien demuestra interés y atención a la conversación.

Además, si el receptor-emisor es introvertido, las preguntas le ayudarán a abrirse.

Controlar el conocimiento

Cuando se sabe mucho de un tema es lógico que se quiera intervenir más, incluso corregir.

Sin embargo, una participación descontrolada puede llevar a rozar la pedantería.

Hay que evaluar si la corrección dará frutos o simplemente se hace para sobresalir.

Poner atención al lenguaje corporal

Se habla más con los gestos que con la boca. Por este motivo, hay que mirar tener un contacto visual permanente y tener una postura interesada.

No entretenerse con libros, papeles o el móvil.

Ser natural

O al menos intentar parecerlo. Es decir, de nada servirá hacer el esfuerzo de estar atentos, si en realidad se está tenso.

Lo mejor es optar por la naturalidad, aunque pueda resultar un poco incómodo.

Al menos se sabe que las relaciones de negocios, son eso negocios.

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