Por qué Dios nos compara con un árbol

Luego de leer la Biblia y otros textos religiosos que incluyen diversas metáforas protagonizadas por frutos, raíces, maderas y troncos, es común que nos preguntemos por qué Dios nos compara con un árbol. 

Fundamentalmente, las sagradas escrituras utilizan este recurso para hacer referencia a cómo el comportamiento de las personas genera consecuencias tanto para su vida como para quienes las rodean. 

Índice
  1. Un árbol puede conocerse a partir del fruto que da
  2. Un árbol plantado junto a corrientes de agua
  3. Árboles en la biblia y su significado
  4. Los grandes hombres son como los buenos árboles
  5. El cristiano es como un árbol

Un árbol puede conocerse a partir del fruto que da

Es que el Señor asegura que las acciones de un individuo dan cuenta de cómo es su alma, bondadosa o con maldad, y eso queda ilustrado en el Evangelio de Mateo, que pregunta retóricamente:

Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?”.

En este marco, el apóstol asegura que un buen árbol no puede dar malos frutos y viceversa, lo que quiere decir que una persona que se acerca a la Fe de Dios y sigue su palabra obrará de la mejor manera.

Un árbol plantado junto a corrientes de agua

También el Salmo 1:3 se expresa en la misma línea cuando afirma que un individuo que se aparta de los impíos y sigue la Palabra de Dios es como un árbol plantado junto a corrientes de agua, “que da su fruto a tiempo y cuya hoja no se seca”.

Por otro lado, los libros sagrados advierten que “todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego”, dando a entender que las consecuencias para quienes no actúan de una forma acorde a lo que reza su religión no serán agradables.

Algo similar enseña Jeremías al asegurar que el hombre que se aleja de Jehová será como la retama en el desierto y morará en tierra despoblada, deshabitada y seca, en lugar de en un hábitat próspero y esperanzador.

Árboles en la biblia y su significado

La Biblia contiene más de medio centenar de referencias a árboles y bosques, tanto en el Génesis, donde se menciona al popular árbol de la vida en el Jardín de Edén, como en el último libro del Nuevo Testamento al describir el paraíso. 

Algunas de las especies que integran los textos sagrados son la acacia, el álamo, el algarrobo, el almendro, el ciprés, la higuera, el manzano, el nogal, el pino, el roble, el sauce y el tamarisco.

Para la religión, los árboles tienen diversos significados simbólicos y representaciones que varían según el contexto. Algunos de ellos son los siguientes:

  • Prosperidad: en el relato de la creación disponible en el libro del Génesis se menciona el Árbol de la Vida en el Jardín del Edén, que representa la inmortalidad y la bendición de Dios.
  • Sabiduría: en Proverbios se compara la sabiduría con un árbol de vida que proporciona conocimiento, entendimiento y dirección. Estas plantas también se utilizan para ilustrar la importancia de buscar conocimiento divino.
  • Justicia: los árboles son usados como símbolos de justicia y rectitud en varios pasajes. Por ejemplo, en el Salmo 1 se describe al hombre justo como un árbol plantado junto a corrientes de agua, que da fruto en su tiempo y cuyas hojas no se marchitan.
  • Restauración: el Apocalipsis habla de un río de agua de vida que fluye del trono de Dios y está bordeado por el árbol de la vida, el cual da fruto y cuyas hojas son para la sanidad de las naciones. 
  • Renovación espiritual: aquellos árboles que pierden sus hojas en otoño y las recuperan en primavera pueden ser símbolos de renovación y resurrección espiritual para las personas de fe.

Los grandes hombres son como los buenos árboles

La comparación de los hombres con árboles es una metáfora utilizada en diversas tradiciones y textos religiosos para transmitir enseñanzas espirituales y conceptos abstractos. 

Si bien existen diferentes interpretaciones y significados, una de ellas tiene que ver con la firmeza y el arraigo: al igual que un árbol que se mantiene firme en el suelo, se espera que los hombres también sean fuertes y estables en sus creencias y que no se dejen llevar fácilmente por circunstancias o influencias externas.

Otra de las formas de comprender este recurso tiene que ver con el crecimiento y el desarrollo: así como los árboles se desarrollan a lo largo del tiempo, se espera que las personas se esfuercen por crecer tanto en términos físicos como espirituales, buscando la superación personal continua. 

Asimismo, se puede pensar en la producción de frutos, ya que, al igual que los árboles, los individuos deben producir resultados positivos y beneficiosos para ellos mismos y para los demás, siendo generosos en sus contribuciones al mundo y a quienes lo habitan.

Por otro lado, los árboles son parte integral de la naturaleza y se consideran un símbolo de vida y vitalidad. De esta manera, compararlos con los hombres sirve para recordarles que son parte de algo más grande y trascendente, como una manifestación de la voluntad divina.

El cristiano es como un árbol

Los árboles en la Biblia a menudo se utilizan para transmitir enseñanzas espirituales y proporcionar imágenes vívidas que ayuden a comprender la relación entre Dios y la humanidad.

Como dijimos previamente, su significado varía de acuerdo a cada fragmento, pero en su mayoría busca demostrar que los grandes hombres son como los buenos árboles: fuertes, bien enraizados y capaces de generar la sombra suficiente para acoger a los desprotegidos que necesitan de un descanso.

En ciertos pasajes, de hecho, la comparación es aún más explícita.

Por ejemplo, en Ezequiel 31:3, el rey de Asiria es equiparado con un cedro: “He aquí era el asirio un cedro del Líbano, de espléndido ramaje, de fronda de amplia sombra y de talla elevada”.

Finalmente, cabe destacar que los árboles son tan importantes en los libros canónicos que su mensaje integral puede identificarse a través de las metáforas vinculadas a cuatro de ellos:

  • El árbol de la vida en el paraíso del Jardín de Edén (Génesis, 3:22-24). 
  • El árbol del conocimiento del bien y del mal, de cuyo fruto comieron Adán y Eva (Génesis, 3:4-6, 17-18). 
  • El árbol con el que se hace referencia a la cruz de Jesús (Deuteronomio, 21:22-23) 
  • El árbol de la vida en el paraíso (Apocalipsis, 22: 1-3).

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    1 Escribir comentario

  1. irene dice:

    Me gusto mucho saber más de los árboles 🌳

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