Nutrición y cuidados para una piel saludable: Lo que debemos saber

La alimentación integral es sana para todo el mundo, y no solamente para las personas preocupadas por el cuidado de la piel. Si, además, se sufren problemas dermatológicos, una alimentación sana puede ser doblemente importante.

En estos casos es muy beneficioso consumir alimentos ricos en vitaminas. La alimentación integral se distingue de la alimentación civilizada normal en que en ella se incluye una gran cantidad de alimentos naturales y originales.

La base de este tipo de alimentación son los cereales integrales en forma de pan o de pasta. La harina de flor es un tipo de harina de la que se han eliminado los granos y las cascarillas y, por lo tanto, carece de los nutrientes importantes.

La molienda reduce en gran medida el contenido en vitaminas, oligoelementos, enzimas, ácidos grasos no saturados y sustancias aromáticas.

Junto a los cereales integrales son frecuentes otros alimentos, como las frutas y las verduras, que suelen comerse crudas o poco cocinadas.

En el consumo de fruta no se incluyen los zumos embotellados. También hay que prestar atención a las grasas. Las más aconsejables, por ser naturales, son los aceites pensados en frío, la mantequilla, la nata y los diversos frutos oleaginosos, como las almendras o las semillas de girasol.

Estas grasas son muy ricas, y ayudan al cuerpo a asimilar las vitaminas liposolubles A,D y E, útiles para la protección de la piel.

Los primeros pasos en dirección a una alimentación integral para obtener una piel saludable no son complicados.

He aquí algunos ejemplos:
  • Sustituir las conservas y los platos precocinados por productos naturales.
  • Tomar pasta integral en vez de pasta de harina de flor.
  • Hervir las patatas con la piel en lugar de peladas.
  • Consumir arroz integral en vez de arroz sin cáscara.
  • Comer la menor cantidad posible de carne.

Cuidados de la piel mixta

En principio, la piel mixta necesita los mismos cuidados que cada uno de los tipos de piel que la componen. Es decir, a la frente, la nariz, la barbilla, el escote y la parte superior de la espalda se les dará el mismo tratamiento que a la piel grasa.

Por el contrario, las zonas más secas, como los párpados, el contorno del rostro y las mejillas recibirán un tratamiento igual al que corresponde a las pieles secas o normales.

La piel mixta refleja de forma más evidente los distintos efectos que producen el aire húmedo y cálido del verano y el aire frío y seco del invierno.

Por tanto, puede ser que a las personas con este tipo de piel les convenga utilizar productos para piel grasa en verano, y productos para piel seca en verano, y productos para piel seca en invierno.

En el caso de las mujeres, durante la menopausia la piel mixta se puede convertir en seca. Si esto ocurre, hay que modificar también el sistema de cuidados.

✔ Recomendaciones y cuidados especiales

Las enfermedades de la piel deben tomarse en serio y recibir tratamiento médico. En general, no basta con solicitar al especialista un consejo de aplicación universal, sino que médico y paciente deben colaborar con total confianza al menos durante un tiempo.

Como anotación al margen podemos añadir que, sin un médico no nos transmite la sensación de que estamos en buenas manos, lo mejor es buscar otro de inmediato.

Cuando se trata de un problema tan personal, la confianza mutua es uno de los pilares de la terapia.

Cuidados de la piel seca

La piel seca es pobre en grasa y por tanto, también en humedad, ya que sin grasa la evaporación es más rápido. Además, al lavarla se reseca todavía más, porque una parte de la grasa destruye, y con ella, los elementos que contribuyen a mantener la humedad.

Además, el manto ácido protector necesita mucho más tiempo para reponerse que en el caso de la piel normal. Todos los detergentes sintéticos, incluso los más suaves, resecan la pieles sensibles. Por tanto, para la limpieza del rostro lo mejor es utilizar una leche limpiadoracuyo prospecto indique que es rica en nutrientes.

Otra alternativa para una limpieza suave es utilizar productos como la flor de avena, la arcilla o el suero de la leche.

Para desmaquillarse es aconsejable utilizar productos específicos para pieles sensibles. Más baratas y también muy eficaces son las cremas grasas o incluso el aceite de oliva, que se aplican con suavidad a los párpados y luego se retiran cuidadosamente con la ayuda de un algodón.

Por lo que respecta a los demás cuidados de la piel seca, se pueden administrar los mismos que a la piel normal, teniendo en cuenta que todos los productos deben contener una cantidad elevada de grasa y de agentes humectantes, y que hay que aplicarlos varias veces al día.

Durante el invierno cuando la sequedad del aire exige de la piel más esfuerzos que en verano, no hay que echarse atrás ante el esfuerzo de aplicar las cremas todavía con más frecuencia, ya que en estos casos, cantidad y calidad van unidas.

La crema de noche debe ser preferiblemente grasa y nutritiva, y se puede aplicar también durante el día. Si el producto deja un brillo demasiado antiestético, es fácil darle un aspecto mate aplicando unos polvos. Para completar estos cuidados se puede utilizar una mascarilla grasa, que mejorará la capacidad de la capa córnea para retener la humedad. Se evitarán las mascarillas que se solidifican o que forman una capa dura, porque tensan demasiado la piel y aceleran la aparición de arrugas.

Aplicar un producto exfoliante a una piel seca es como matar moscas a cañonazos y produce más daños que beneficios. Cuando sea imprescindible emplear algún producto para la higiene del cuerpo, hay que recurrir sólo a detergentes sintéticos muy suaves con un elevado contenido en nutrientes.

Aunque todavía es mejor usar aceites de baño, algunos de los cuales sirven también para la ducha. Después de la ducha o el baño, hay que secarse con precaución y sin frotar, y aplicar inmediatamente una crema, ya que en menos de un minuto se habrá evaporado gran parte de la humedad de la piel.

Bañarse sólo con agua reseca menos la piel que hacerlo con jabón, si bien todavía es más efectivo añadir al agua unas sales, que permitirán que la piel retenga más tiempo la humedad. Las aguas del mar Muerto contienen una concentración muy elevada de sales, por lo que producen este efecto sobre la piel. Y si tomamos el sol con la piel húmeda de agua salada, siempre que no nos excedamos, los beneficios serán aún mayores.

El trato que damos cotidianamente a la piel es fundamental para su cuidado, sobre todo cuando se trata de una piel seca. Esto significa que no se pueden ni se deben pasar por alto los daños que pueden causar los jabones y los productos de limpieza.

Cuidados de la piel grasa

La clave del cuidado de este tipo de piel es una buena eliminación de la grasa y las impurezas. Las pieles grasas son más resistentes que las normales, por lo que se pueden limpiar con un jabón o un detergente sintético que no entrasen.

La aplicación de un tónico con un máximo de un 15% de alcohol disolverá otra parte del exceso de grasa. Si, además, el tónico contiene sustancias antiinflamatorias y antibacterianas, no habrá impurezas ni granitos que se le resistan.

Cada dos o tres días conviene hacer un peeling con un producto que contenga sustancias abrasivas para abrir los poros e impedir que se formen comedones en las glándulas sebáceas. Las mascarillas que forman una película sobre la piel resultan muy útiles ya que, al retirarlas, la grasa y las escamas de la capa córnea quedan adheridas a ella.

Se puede conseguir el mismo efecto con otro tipo de mascarillas limpiadoras. Por la mañana conviene aplicar una emulsión poco grasa que contenga, sin embargo, mucha agua.

Los emulgentes contenidos en un producto de este tipo permiten que el agua y el aceite se mezclen y por lo tanto, también pueden eliminar el exceso de grasa de la piel. Por la noche son recomendables las emulsiones poco grasas compuestas de aceite y agua.

El maquillaje tampoco debe ser muy graso. Para que se mantenga en un buen estado incluso bajo la lluvia debe contener una elevada cantidad de polvos, ya que pueden fijar la grasa. Para la higiene del cuerpo se deben utilizar detergentes sintéticos. Los aceites de baño dan lugar a la formación de impurezas, e incluso pueden producir acné.

Después del baño o de la ducha no es imprescindible ponerse crema. Sobre todo hay que evitar aquellas cuyos ingredientes puedan producir comedones. Puesto que el aire seco del invierno no es agresivo para la piel grasa, los cuidados que se apliquen en esta estación no tienen que ser diferentes de los utilizados en el verano.

Ahora bien, incluso en invierno hay que evitar las cremas grasas.

Cuidados de la piel después de la menopausia

Los cambios hormonales que se producen en la menopausia influyen (y mucho) en el funcionamiento de la piel; pierde densidad, firmeza, las arrugas se marcan más, aparecen manchas. Pero aunque es un proceso natural, se puede suavizar.

Hay más propensión a sequedad, rojeces, infecciones. Más arrugas, flacidez, sequedad, pérdida de elasticidad, el ovalo del rostro esta desdibujado.

La piel se vuelve más seca, frágil y pierde grosor. El cutis parece apagado. También empeora la circulación y se pierde luminosidad.

Aparecen manchas oscuras, sobre todo si se toma el sol sin la protección adecuada. Aumenta el vello facial, el riesgo de hiperseborrea y acné.

¿Qué pasa en tu interior?

  • Manto Hidrolipídico o debilitado
  • Menos colágeno, elastina y ácido hialurónico
  • Los estrógenos disminuyen
  • La renovación celulares más lenta
  • La melanina se fabrica de forma desigual

Desmaquíllate con productos sin aclarado (leches y aceites). Dúchate con agua templada y sécate sin frotar.

Un consejo: Espacia las exfoliaciones y evita los peelings químicos.

✔ Activar la formación de nuevo colágeno: El descenso de estrógenos hace que los fibroblastos fabriquen menos colágeno y elastina. La piel pierde grosor y elasticidad, aparece flacidez y el óvalo facial se desdibuja.

Te convienen las cremas de noche con activos que estimulan los fibroblastos (retino! , silicio y peptidos) y anti radicales libres (vitamina E y té verde) que protegen las fibras dérmicas.

Un consejo: Evita las exposiciones prolongadas al sol, destruyen el colágeno y la elastina.
En el centro de estética puedes optar por varios tratamientos para ganar firmeza.

✔ Activar la renovación celular: La capa córnea se vuelve más gruesa y el cutis tiene un aspecto grisáceo y apagado.

Te convienen: Las lociones con dosis de hidroxiácidos (bucólico, salicílico) ya que las células muertas de forma más suave que las cremas exfoliantes.

Un consejo: Úsalas por la noche porque la piel está más receptiva.

✔ La radiofrecuencia combate la flacidez cutánea: Realiza un lifting sin cirugía: las micro- corrientes elevan los músculos del rostro y el cuello y el óvalo facial recupera la definición.

Rellenar y planchar la piel: Al haber menos colágeno y elastina las arrugas aumentan y se vuelven más pronunciadas.

Te convienen las cremas antiarrugas porque reactivan la fabricación de colágeno y elastina a largo plazo. Si aplicas unas ampollas.

Purificación de la piel en siete días

Una opción valida y estimulante a nivel psíquico para comenzar un tratamiento que revierta la fibroedematosis consiste en realizar una semana de purificación del organismo tanto interna como externa. Por eso, le sugerimos este programa que incluye dieta y purificación de la piel.

✔ Día 1

Al levantarse, beba un vaso de agua mineral, Puede agregarle un chorrito de limón, si lo desea. A lo largo del día, trate de beber seis vasos más de agua, como mínimo. Evite en toda la semana el consumo de té y café y reemplácelos por infusiones de hierbas. ¿Vino, cerveza y champagne?

Esas bebidas no existen en este mundo de siete días. Intente, si puede, pasar el día comiendo frutas, sin excederse. Por ejemplo manzanas y naranjas; peras y frutillas o distintas combinaciones.

Pero no prepare una ensalada de frutas como para que almuerce en ejército. Establezca los horarios de ingesta y no coma continuamente. Si se siente cansada, no se asuste, puede ser el resultado de la purificación.

Descanse y y tome aire fresco. Al atardecer, prepárese para una ducha especial. Mezcle en un bol una crema hidratante para el cuerpo con un puñado de sal fina o azúcar.

Desnúdese y pase la mezcla suavemente por todo el cuerpo para eliminar las células muertas de la piel. Espere diez minutos en el baño con el agua caliente abierta y luego tome una ducha con agua no demasiado caliente. Frote su cuerpo con una esponja vegetal suave y un jabón neutro.

Realice masajes circulares desde los pies hasta el cuello ascendiendo lentamente. Respire, relájese. Luego, seque su cuerpo con una toalla, sin movimientos energéticos. Por último, aplique nuevamente la crema para el cuerpo.

✔ Día 2

Siga con las indicaciones del primer día. Si se cansó de las frutas o no encuentra la manera de proseguir, incorpore una ensalada de vegetales frescos en el almuerzo y la cena.

Pero antes de esta última y de la ducha, aplique una máscara para el rostro, previamente limpio, que debe preparar con una cucharada de yogur natural, una de levadura de cerveza, una de jugo de limón y otra de aceite de oliva (esto último solo si tiene la piel seca).

Coloquela y espere veinte minutos recostada tranquilamente en la cama y permanezca así aunque suene el télefono o el timbre, o venga a visitarla toda su familia.

Retire la máscara con agua tibia, tome una benéfica ducha, y aplique una loción tónica en el rostro y una crema hidratante en el cuerpo.

✔ Día 3

Despues del vaso de agua mineral, coma una fruta (manzana, pera, uvas) y beba un jugo de naranja. Sus intestinos se lo agradecerán. Almuerzo: ensalada de repollo, apio, espinacas crudas y pepinos aderezada con una pizca de sal y queso blanco. Cena: Vegetales cocidos o budín de verduras, un huevo duro y una ensalada de frutas.

✔ Día 4

Siga las instrucciones del día 3, pero cambie el almuerzo: carne de vaca a la plancha con ensalada verde o ensalada de tomates, ajíes, cebollas y pepinos con pollo sin piel o pescado a la plancha.

Al caer la tarde, disfrute de lo bien que se siente al liberar su cuerpo de toxinas, el hambre es sólo un mito. Sumerja sus pies en agua caliente durante quince minutos y relájese. Después, dúchese.

✔ Día 5

Beba un vaso de agua al levantarse y luego coma una fruta o un yogur descremado. Almuerzo: deliciosa ensalada, una porción de queso fresco descremado, dos fetas de jamón cocido y una rebanada de pan integral.

Cena: sopa de verduras con arroz integral, ensalada de frutas. Tome luego un placentero baño de inmersión con aceites, flores secas de lavanda, romero y medio limón con cáscara.

✔ Día 6

Tome el clásico vaso de agua, coma luego una fruta y un yogur con cereales o beba un jugo de frutas y coma dos rebanadas (chicas) de pan integral con queso blanco.

Almuerzo: pescado o pollo a la plancha, ensalada de varios vegetales o verduras al vapor. Merienda: jugo de frutas o licuado. Cena: semejante al almuerzo.

Aplique hoy una máscara corporal de arcilla o barro para exfoliar su piel. Y luego tome una maravillosa ducha.

✔ Día 7

Comience el día con un vaso de agua, luego beba jugo o coma frutas frescas y un yogur o bien, decídase por una infusión de hierbas con pan integral y queso blanco.

Almuerzo: arroz integral con ensalada o verduras cocidas y ensalada de frutas. Merienda: yogur con cereales. Cena: pescado o pollo a la plancha con ensalada. Por último, un baño de inmersión reparador con sales aromáticas.

La piel como órgano de contacto y expresión

Con el fin de poder entablar contacto con el entorno y con nuestros semejantes, los seres humanos tenemos, además de la vista y el oído, un sentido del tacto desarrollado.

La piel, o , más exactamente, los órganos sensoriales de la piel, son capaces de distinguir tres clases de contacto: presión, movimiento y vibración.

Ellos nos permiten percibir el frío y el calor, y las sensaciones desagradables, como el dolor. A través del tacto y de las sensaciones, la piel envía a los otros seres humanos potentes señales que tienen un efecto muy amplio en el ámbito de las relaciones interpersonales.

De hecho, lo primero que aprecian nuestros semejantes es nuestro aspecto físico. El cabello y la piel pueden ser muy reveladores.

Pero los cambios repentinos que se producen en nuestra piel, desde el rojo de la ira al blanco cadavérico, pasando por el sudor de miedo y la piel de gallina, no son los únicos que hablan a nuestros semejantes de nuestro estado interior.

Gracias a las investigaciones en el campo de la psicología social, sabemos que la impresión que nos produce otra persona queda grabada en nuestra mente en los primeros siete segundos de contacto.

Aunque no seamos coscientes, observando la piel evaluamos en décimas de segundo la edad, el sexo, el estado de salud, la mejor o peor conservación e incluso el carácter de las personas. Así de rápido formamos nuestro primer juicio, aunque quizás sería mejor llamarlo prejuicio.

Es posible que la primera impresión sea negativa, y frecuentemente en las ocasiones importantes, no hay oportunidad de llegar a conocerse mejor.

Por tanto, lo más adecuado es proporcionar los mejores cuidados a la piel, ya que, como afirmábamos, ella es nuestra tarjeta de visita más exclusiva.

Cuando el contacto es más estrecho, los olores desempeñan un papel muy importante, y casi siempre inconsciente.

En las axilas y en la zona de los genitales se encuentran las glándulas odoríficas que, según el sexo de la persona, despiden un olor diferente que se suele percibir inconscientemente.

Aunque la publicidad que se emite por televisión afirme lo contrario, el olor de las axilas masculinas estimula sexualmente a las mujeres.

Hace tiempo, los campesinos jóvenes ya lo sabían, y antes de dirigirse al baile del pueblo, se pasaban los pañuelos por las axilas.

Como entonces éstos se llevaban en el bolsillo del pecho de las chaquetas, la experiencia se encargó de mostrarles cómo las chicas no tardaban en quedar hechizadas.

Ahora bien, si el olor es demasiado fuerte, y sobre todo si huele a descompuesto, puede malograr en un momento cualquier iniciativa.

La piel como órgano sensorial

Además de todas las funciones fundamentales para nuestra vida y nuestra supervivencia, la piel también desempeña otras muy agradables.

En concreto, es una mediadora muy importante en nuestro contacto con el entorno. Los estímulos que recibe la piel son registrados por las células nerviosas y transmitidos al cerebro, donde hay receptores especiales para las distintas sensaciones: dolor, frío, calor, presión, movimiento, vibración y picor.

Estas sensaciones son las que nos permiten orientarnos en nuestro entorno. En el caso de que no pudiéramos experimentarlas, no podríamos desarrollar una vida normal.

Preparar la piel para una fecha especial

Hay fechas especiales en las que nos preocupamos especialmente para lucir lo mejor que nos sea posible. Tal vez una de las partes del cuerpo que recibe más atenciones es preparar la piel. En este artículo vamos a presentar una serie de consejos que nos ayudarán a preparar la piel para esas ocasiones en las que necesitamos estar más bellas:

No pruebes cremas o productos unos días antes del evento especial al que piensas asistir.

Existe la posibilidad que seas alérgica a ellos y sólo causen algún inconveniente antes de dicha fecha. Enfócate en lo que ya conoces.

No te hagas tratamientos de belleza un día antes de ese día especial como mascarillas o peelings. Estos pueden ocasionar que se irrite la piel.

En caso que tengas la piel grasa o esta sea propensa a que aparezcan brillos, lo más recomendable es usar prebase en el rostro.

Esto dará como resultado que los poros luzcan más pequeños y la piel tenga una menor cantidad de grasa por más tiempo.

Usa sérum semanas antes. Si lo haces con frecuencia, la piel va a volverse luminosa, radiante y tersa.

Aplicar una base de maquillaje de tu tono de piel que sea de larga duración. Será la combinación perfecta para que dure la mayor cantidad de tiempo.

Si las fotos de ese evento van a ser con flash, evita usar polvos traslúcidos HD, pues estos reaccionan ante el flash y sólo conseguirás que aparezcan manchas blancas en las fotografías.

En el párpado utiliza prebase. Esto permitirá que las sombras duren por más tiempo, evitará los pliegues y finalmente lograrás que los colores sean más intensos.

Busca una máscara de pestañas y un delineador que resista al agua. Los polvos matificantes serán la respuesta para que el labial dure más.

Preparar la piel para el verano

El sol permite lucir un bronceado impactante, siempre y cuando se tomen los recaudos necesarios , apenas llega el verano y se va a exponer la piel a los rayos solares, hay que prepararla para mantenerla fresca y evitar las arrugas.

Uno de los pasos más importantes es la limpieza. Resulta imprescindible antes de ir a la playa o a la pileta y lo conveniente es hacerla con una leche desmaquillante es, en el caso de pieles grasas o mixtas y con una emulsión, si se tiene cutis seco.

Después, se aplica inmediatamente un tónico sin contenido de alcohol para evitar irritaciones o efectos secundarios al contacto con el sol. La función de la limpieza es la de eliminar las células muertas que se acumulan en la piel.

Si estas células no se quitan, se puede producir una aceleración de melanina al exterior, lo que forma manchas muy desagradables y se conocen con el nombre de fotosíntesis.

Un segundo paso, también imprescindibles, es la hidratación, necesaria para que la piel no envejezca prematuramente ni forme pliegues que se marcaran cada vez más con el paso del tiempo.

Hay que tener en cuenta que, al tomar sol, el cutis se deshidrata en exceso y pierde más agua que de costumbre, así que es fundamental alimentarlo con una buena crema.

En el caso de las pieles extremadamente secas, tendrán que recurrir a complejos altamente hidratantes y nutritivos y seguir el tratamiento en forma intensiva, sobre todo durante los meses de verano.

Para las pieles grasas o mixtas, la hidratación también es importante. Este tipo de pieles pierden la misma cantidad de agua que las otras, aunque su textura indique lo contrario. En tal caso, es necesario hidratarlas con geles o lociones especificas para este tipo de cutis.

Una vez cumplidos los pasos de rigor, se puede aplicar el bronceador elegido, cuya función será la de filtrar los rayos dañinos del sol y proteger la piel.

Por la noche o al regreso de la playa se tiene que repetir el mismo procedimiento de limpieza y humectación.

Las pieles más jóvenes pueden aplicar una crema hidratante muy liviana, pero las más grandes necesitan nutrir la piel, con una crema específica.

Actualmente existen preparados que contienen una molécula llamada lipo-hidroxi-acido, que representa el mayor avance en la lucha contra el envejecimiento cutáneo.

Además de cumplir una función de protección, esta crema permite activar el mecanismo de renovación celular dejando la piel más fina, mejor hidratada y obviamente, más resplandeciente.

Recién después de tres días se empieza a notar los resultados y a los treinta, la piel se muestra más resistente a soportar la agresión de los rayos solares.

Estaremos encantados de escuchar lo que piensas

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