Tecnología

Palantir: la empresa que me hizo replantear los límites entre innovación y vigilancia

Por Notas al Minuto•2025-07-23
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Hablar de Palantir es como entrar en un universo paralelo donde el poder de los datos parece no tener límites.

Como periodista especializado en negocios, llevo años cubriendo compañías tecnológicas, pero pocas veces una empresa me ha generado una mezcla tan intensa de fascinación y cautela como esta.

Mi primer contacto con Palantir fue casi cinematográfico.

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Fue en una presentación que hicieron en Nueva York, rodeado de ejecutivos trajeados y pantallas interactivas.

Un ingeniero de la empresa nos mostraba cómo su plataforma Gotham podía mapear conexiones entre datos dispares en tiempo real.

Era como ver magia tecnológica: una interfaz elegante que parecía leer entre líneas del caos informativo. Pero mientras todos aplaudían, yo sentía un nudo en el estómago.

¿Qué es exactamente Palantir?

Palantir Technologies es una empresa estadounidense fundada en 2003 por Peter Thiel, Alex Karp y otros socios del entorno PayPal.

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Su especialidad: desarrollar software de análisis de big data para gobiernos, agencias de inteligencia y grandes corporaciones.

Sus dos productos estrella son:

  • Gotham: usado principalmente por organismos militares, de inteligencia y seguridad.
  • Foundry: orientado al sector empresarial para integrar y analizar grandes volúmenes de datos.

Su capacidad técnica es impresionante.

Gotham, por ejemplo, permite conectar bases de datos aparentemente inconexas y generar visualizaciones que facilitan decisiones críticas en tiempo real.

Lo ha usado el Pentágono, la CIA, el FBI y hasta cuerpos de policía locales en EE.UU.

Pero detrás del músculo tecnológico hay una controversia ética gigantesca, que explicaré a lo largo del artículo.

Una empresa entre la bolsa y la sombra

Cuando Palantir salió a bolsa en 2020, recuerdo claramente la conversación en la redacción.

Algunos colegas no sabían si clasificarla como una empresa tecnológica o una especie de consultora con esteroides.

Su modelo combina software con consultoría intensiva y contratos a medida, especialmente con gobiernos.

A nivel bursátil, la acción ha tenido momentos brillantes y otros muy volátiles.

Según Invertir Online, sus ingresos han crecido significativamente, sobre todo tras asegurar contratos en defensa, sanidad y energía.

De hecho, su apuesta reciente por la inteligencia artificial ha revitalizado el interés de muchos inversores.

El crecimiento es claro, pero no sin preguntas.

¿Puede una empresa crecer indefinidamente dependiendo de contratos públicos? ¿Cómo escalan sin comprometer su reputación?

Tecnología impresionante, pero... ¿a qué costo?

Uno de los momentos que más me marcó en mi cobertura fue una charla con un exingeniero de Palantir en un café de Denver.

Me dijo:

“Sabes que estás ayudando a resolver problemas críticos, pero también te preguntas quién usa tus herramientas y cómo”.

Esa frase resume el dilema.

Las herramientas de Palantir son potentes, y justamente por eso pueden usarse tanto para combatir el crimen como para vigilar a poblaciones enteras.

En un artículo de Wired en español, se describe cómo Palantir ha trabajado en proyectos relacionados con el control migratorio en EE.UU., y su cercanía con administraciones conservadoras ha alimentado el debate.

La empresa fue uno de los pilares tecnológicos durante la era Trump, lo que despertó sospechas sobre su sesgo político y su uso en programas de vigilancia masiva.

¿Héroes o villanos?

Lo que hace a Palantir tan difícil de clasificar es su rol ambivalente.

Por un lado, ayuda a gobiernos a detener fraudes, detectar amenazas terroristas, mejorar la logística sanitaria, y hasta optimizar redes de suministro.

Por el otro, se le acusa de ser una herramienta de control, capaz de espiar ciudadanos sin suficiente supervisión.

En una conferencia en San Francisco, un activista de derechos digitales me encaró durante un panel:

“¿Por qué los medios no son más críticos con empresas como Palantir?”.

Me dejó helado.

Porque, honestamente, yo también estaba dividido.

¿Cómo criticar a una empresa que ha sido clave en la evacuación de Afganistán o en la predicción de focos de COVID, pero que también es cuestionada por su participación en la vigilancia de inmigrantes?

La figura de Alex Karp y la cultura interna

Palantir también es interesante por sus figuras públicas.

Alex Karp, su CEO, tiene una personalidad excéntrica que mezcla filosofía continental, judo y negocios de defensa.

No es el típico CEO de Silicon Valley.

Karp ha defendido públicamente la colaboración con el gobierno estadounidense, argumentando que las grandes tecnológicas no deben eludir su responsabilidad en la seguridad nacional.

Esto ha generado debates internos.

Según El País, algunos exempleados han renunciado por no estar de acuerdo con la dirección política de la empresa.

La cultura interna de Palantir es descrita como intensa y opaca.

No es para todos.

De nuevo, aquel exingeniero me dijo que trabajar allí era como estar en una misión de alto impacto, pero con una carga ética constante.

La clave de su éxito: contratos gubernamentales

Una de las razones por las que Palantir ha triunfado es su capacidad para cerrar contratos millonarios con agencias estatales.

He revisado documentos de licitaciones del Pentágono, y es evidente que su valor no es solo técnico, sino también estratégico.

Su software no solo procesa datos, sino que crea dependencias.

Una vez que un organismo implementa Gotham o Foundry, es muy difícil reemplazarlos, lo que convierte a Palantir en un socio casi permanente.

Desde mi punto de vista, su verdadera fuerza está en esta hibridación entre tecnología y relaciones institucionales.

No se presentan como un SaaS tradicional, sino como un aliado de transformación digital para gobiernos y corporaciones.

¿Y el futuro?

Palantir ha apostado por expandir su presencia en el sector privado y posicionarse como una plataforma clave en la revolución de la inteligencia artificial generativa.

En sus presentaciones más recientes, han mostrado cómo integran IA para generar escenarios, automatizar informes y optimizar cadenas logísticas en tiempo real.

A pesar de las controversias, hay algo que no se puede negar: Palantir está redefiniendo cómo se usa la información en el siglo XXI.

Reflexiones finales

Cubrir Palantir es como intentar descifrar un rompecabezas en movimiento.

Me sigue fascinando la sofisticación de su tecnología y la capacidad de transformar datos en decisiones, pero no puedo evitar pensar en quién está detrás del teclado y para qué lo usa.

No es una empresa que deje indiferente.

Te obliga a plantearte preguntas incómodas sobre el rol de la tecnología en la sociedad, la privacidad, el poder y la ética.

Y quizá por eso, sigo escribiendo sobre ellos.

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