Día Mundial de Sensibilización sobre la Disección Aórtica
Cada 19 de septiembre se conmemora el Día Mundial de Sensibilización sobre la Disección Aórtica, una fecha que busca dar visibilidad a una condición poco conocida, pero extremadamente peligrosa.
Y no es casualidad que esta efeméride exista: la disección aórtica es una de esas emergencias médicas que, si no se reconocen a tiempo, pueden costar la vida en cuestión de horas.
Como periodista especializado en salud desde hace más de 15 años, este tema me toca de cerca.
La primera vez que lo cubrí fue en 2012, cuando entrevisté en Madrid a un hombre de 45 años que sobrevivió de milagro a una disección aórtica tipo A.
Jugaba un partido de fútbol con sus amigos cuando sintió un dolor insoportable en el pecho.
Pensó que era un infarto, pero resultó ser una rasgadura en la aorta.
Lo operaron de emergencia durante ocho horas, y escuchar cómo los médicos le abrieron el pecho para salvarle la vida me dejó marcado.
Yo mismo había perdido a un tío por lo mismo, y esa historia removió recuerdos familiares muy duros.
Esa experiencia me enseñó que detrás de cada número hay personas, familias y momentos que cambian para siempre.
Desde entonces, cada año en esta fecha me involucro en campañas, charlas y artículos para que más gente sepa reconocer los síntomas y actuar a tiempo.
¿Qué es la disección aórtica?
La aorta es la arteria más grande del cuerpo, la autopista por la que viaja la sangre desde el corazón al resto del organismo.
Una disección aórtica ocurre cuando la capa interna de la aorta se desgarra, permitiendo que la sangre se filtre entre las capas de la pared arterial.
Esto crea un canal falso que puede romper la arteria por completo.
El problema es que los síntomas suelen confundirse con otras condiciones, como un infarto, retrasando el diagnóstico.
Y aquí el tiempo es oro: la mortalidad sin tratamiento puede alcanzar el 50% en las primeras 48 horas.
Factores de riesgo que no puedes ignorar
Algunas personas son más propensas a sufrir una disección aórtica.
Entre los factores más relevantes destacan:
- Hipertensión arterial no controlada (el más común).
- Aneurismas previos.
- Síndromes genéticos como Marfan, Loeys-Dietz o Ehlers-Danlos.
- Historia familiar de disección aórtica.
- Tabaquismo y malos hábitos de vida.
- Deporte intenso sin control médico en personas con problemas cardiovasculares.
Recuerdo bien el caso de María, una mujer de 60 años a quien conocí en Buenos Aires en 2018.
Tenía hipertensión, pero nunca le prestó demasiada atención.
Su disección ocurrió mientras viajaba, y sobrevivió únicamente porque fue diagnosticada rápido.
Me confesó que esa experiencia le cambió la vida: ahora controla su presión con disciplina y educa a todos en su comunidad sobre los síntomas de alerta.
Síntomas de la disección aórtica: señales que salvan vidas
Uno de los grandes problemas es que los síntomas no siempre son claros, pero hay algunas señales típicas:
- Dolor súbito, fuerte y desgarrador en el pecho o la espalda.
- Sensación de desgarro interno.
- Dolor que se desplaza al abdomen o piernas.
- Mareo, pérdida de conciencia.
- Dificultad para hablar o mover extremidades.
En 2023, durante una charla en México, alguien del público reconoció estos síntomas en su hermano y lo llevó de inmediato al hospital.
Gracias a eso le salvaron la vida.
Esa fue una de las experiencias más gratificantes de mi carrera: comprobar que la sensibilización realmente funciona.
¿Por qué un Día Mundial?
El objetivo del Día Mundial de Sensibilización sobre la Disección Aórtica es simple pero vital: educar y salvar vidas.
Todavía existe un enorme desconocimiento entre la población general e incluso entre algunos profesionales sanitarios.
Esta fecha busca:
- Difundir información sobre factores de riesgo y síntomas.
- Promover la investigación científica.
- Generar apoyo a pacientes y familias.
- Recordar que la prevención y el diagnóstico temprano son claves.
Cada vez que escribo sobre este día, pienso en mi tío, que no tuvo la misma suerte que aquel paciente de Madrid.
Si en su momento hubiéramos sabido reconocer los síntomas, quizá hoy seguiría con nosotros.
Prevención: cómo reducir el riesgo
Aunque no todos los casos pueden evitarse, hay hábitos y controles que reducen significativamente el riesgo:
- Controlar la presión arterial con chequeos regulares.
- Evitar el tabaco y el exceso de alcohol.
- Mantener una dieta equilibrada y ejercicio moderado.
- Someterse a pruebas médicas si hay antecedentes familiares.
- Escuchar al cuerpo: no ignorar dolores súbitos ni inusuales.
En mi caso, después de cubrir este tema durante años, adopté una rutina de chequeos periódicos.
Hoy recomiendo a mis colegas y familia que hagan lo mismo.
A veces creemos que solo les pasa a otros, pero la realidad es que puede afectar a cualquiera.
Historias que nos recuerdan la importancia de la sensibilización
La disección aórtica no discrimina.
Ha afectado a personas jóvenes, a deportistas e incluso a famosos como el actor John Ritter.
Lo que todas estas historias tienen en común es la urgencia: cada minuto cuenta.
He visto familias enteras transformadas, unas por la pérdida repentina y otras por la segunda oportunidad que ofrece un diagnóstico rápido.
Estas vivencias me recuerdan por qué cada 19 de septiembre sigo escribiendo, hablando y repitiendo el mismo mensaje: conocer la enfermedad salva vidas.
Preguntas frecuentes sobre la disección aórtica
¿Qué diferencia hay entre un infarto y una disección aórtica?
El infarto es un bloqueo en las arterias coronarias, mientras que la disección es una rasgadura en la aorta.
Ambos causan dolor torácico, pero el de la disección suele describirse como desgarrador y migratorio.
¿A qué edad puede ocurrir?
Aunque es más común en mayores de 60 años, puede presentarse en jóvenes con factores genéticos o hipertensión no controlada.
¿Se puede diagnosticar fácilmente?
No siempre.
Se necesitan pruebas específicas como tomografía o resonancia.
De ahí la importancia de sospecharlo ante síntomas clave.
¿La disección aórtica siempre requiere cirugía?
No.
Depende del tipo y localización.
Las disecciones tipo A suelen necesitar cirugía de urgencia, mientras que algunas tipo B pueden manejarse con medicación y seguimiento.
¿Qué se hace en la cirugía?
En casos graves, los médicos abren el pecho y reemplazan parte de la aorta dañada con un injerto sintético.
Es una intervención compleja, pero puede salvar la vida.
Conclusión: una fecha para recordar y actuar
El Día Mundial de Sensibilización sobre la Disección Aórtica no es solo un recordatorio en el calendario.
Es un llamado a prestar atención a nuestro cuerpo, a educarnos y a compartir información con los demás.
La mortalidad puede ser altísima, pero el conocimiento y la prevención marcan la diferencia.
Personalmente, cada historia que cuento, cada conferencia en la que participo, cada artículo que publico, es una manera de honrar a quienes no tuvieron la oportunidad de sobrevivir y de apoyar a quienes aún pueden ser salvados.
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