La motivación como clave del éxito

motivación

Un empleado motivado es un empleado que rinde. Es algo que cada vez más empresas han interiorizado como la clave para que un equipo funcione de una forma sana, eficiente y cohesionada por el bien de la compañía.

Las arcaicas empresas dirigidas por jefes tiránicos que tratan a sus trabajadores como si fueran máquinas de ejecución de tareas llevan años viviendo en el pasado, sufriendo las consecuencias de una filosofía caduca y autoritaria que olvida lo que realmente mueve a los seres humanos: la motivación. Y no sólo económica.

Ya sea positivo o negativo, el refuerzo motivacional mueve al hombre desde el inicio de los tiempos, siendo el entorno laboral un medio siempre necesitado de estímulos que realicen y hagan sentir parte de un todo al trabajador.

Siendo consciente de esta importancia, el blog especializado en capital humano RRHH Blog ha elaborado un práctica lista con 7 métodos para aumentar la productividad de la empresa mediante la adecuada motivación del personal.

Relaciones cordiales con el jefe

Probablemente sea uno de los factores motivacionales más importantes. Un jefe “ogro” que ignore las necesidades humanas y sólo se centre en la productividad jamás podrá lograr un rendimiento pleno en su plantilla.

Por el contrario, un supervisor con el que se pueda hablar en confianza y que sea capaz de escuchar las preocupaciones de sus empleados tendrá asegurado un equipo que funcione con ilusión y confianza en sí mismo. Y eso se traduce en eficiencia.

Motivación económica

Sin duda, la mayor motivación a corto plazo para el trabajador alcanza en estos tiempos de crisis que nos ha tocado vivir una nueva dimensión.

Resulta complicado que un trabajador desempeñe sus funciones con la máxima eficiencia si no dispone de un aliciente económico a la altura de sus expectativas laborales.

Los seres humanos necesitan retos que superar

Un trabajo mecánico y repetitivo termina por minar la actitud del empleado, lo que repercute inevitablemente en su labor.

Tanto jefes como empleados necesitan de nuevos retos laborales que pongan a prueba su creatividad y les permitan ponerse a prueba a sí mismos, demostrándose que son capaces de lograr lo que se propongan.

Establecer un sistema justo de promoción

Nada irrita y desanima más a un empleado o grupo de empleados que un ascenso arbitrario o la promoción injusta de una persona inútil y poco trabajadora cuyas relaciones de amistad con el jefe o sus influencias externas le permiten escalar puestos en la empresa.

Los “trepas” son uno de los principales males de las empresas, desmotivando a departamentos enteros que sienten que su esfuerzo no vale la pena frente a enchufes y tratos de favor hacia amigos.

Un sistema justo de promoción es la base para una buena dinámica de empresa y una total fidelización hacia la misma.

Capacitar al empleado

Una empresa cuyos jefes entrenan adecuadamente a sus empleados, tanto a nivel formativo como humano, se asegura de disponer de un equipo trabajador y responsable, que además se sentirá útil en su trabajo.

Trabajar en una empresa modélica

No es lo mismo ofrecer tus servicios a una compañía acusada continuamente de corrupción o escándalos financieros que hacerlo para otra que funciona de forma adecuada y se esfuerza al máximo por servir de ejemplo a los demás.

Los empleados de una empresa ejemplar se sentirán más orgullosos de pertenecer a ella, por lo que su entrega y fidelización será mucho mayor.

Recurrir a técnicas de motivación externa

Cursos, seminarios, charlas, simposios, conferencias…cualquier programa que ayude a perfeccionar los métodos de motivación o a interiorizarlos de una forma más eficaz siempre es efectivo como complemento a los otros seis puntos.

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