La comida, una actitud de vida

¿Por qué comemos? Comer es un acto natural que responde al deseo y a una necesidad fisiológica de mantenerse vivo. En la naturaleza se encuentran los elementos (alimentos, agua) que permiten satisfacer esa necesidad a las que el hombre puede recurrir para su consumo.

La tecnología por su parte, ha ingresado en el campo alimentario, ampliando significativamente el espectro de productos alimenticios que están a su alcance, ofreciéndolos como variantes, derivados sustitutos o combinaciones del alimento madre u original.

La leche es un ejemplo concreto ya que de esa proteína blanca parten otros alimentos trabajados por la industria (artesanal o de fabrica) con valores alimenticios paralelos, semejantes o diferentes, como el yogur, quesos, cremas, etc.

La cantidad, selección y mezcla (o combinación) de los mismos es primordial para mantener la salud, como así también la forma en que se preparan, condimentan, cocinan y conservan.

Por todo ello, para trabajar con criterio de buena salud compartimos esta valiosa información que incluye conceptos básicos que deben conocerse para saber cómo integrarlos en las actitudes cotidianas (individuales o familiares).

La mujer, en su rol de educadora permanente, seré el nexo entre estos conceptos y los hábitos de la familia, guiándolos en la práctica de una vida más sana, ordenada y equilibrada, acorde con la nueva orientación en medicina y nutrición.

¿Qué es la nutrición?

Es un proceso que tiene por objeto mantener la integridad normal del organismo y asegurar la vida. No es una función sola y aislada, sino el resultado de un conjunto de tres funciones coordinadas, interrelacionadas y equilibradas entre sí (se suelen llamar armónicas y solidarias) y que son la alimentación, el metabolismo y la excreción. Veamos la acción de cada una.

La alimentación

Es el primer tiempo de la nutrición y es la etapa que el hombre debe conocer para aprender a vivir bien. Comienza en el momento en que se elige el alimento y continúa con todos los pasos de su elaboración: limpieza, cocción, conservación, etc.

Le sigue la masticación, que debe ser correcta y suficiente, la deglución y por último la digestión. De una correcta elección de los productos y su preparación dependen muchas veces las restantes etapas de la nutrición.

Por eso decimos que alimentarse debería ser un acto pensante (no instintivo ni compulsado publicitariamente) que nos lleve a aplicar los conocimientos adquiridos en una clara y honesta orientación educativa sobre el acto de comer.

El metabolismo

En esta función los nutrientes dentro del organismo experimentan cambios químicos. Se absorben pasando a integrar los tejidos, ceden su energía o se excretan (evacúan).

La excreción 

Es el paso final en el cual el organismo se desprende de las sustancias que le son tóxicas o que simplemente no necesita.

Con estos conocimientos, la función mecánica y química de los alimentos, podemos avanzar en otros conocimientos.

De lo antedicho debemos fijar estos conceptos

  1. Elegir bien los alimentos.
  2. Prepararlos correctamente.
  3. Comer y masticar lentamente y en un ambiente tranquilo para lograr una buena digestión.
  4. Controlar que la excreción sea un hecho natural y habitual y ello depende de todo el camino anterior.

Alimentos naturales y productos alimenticios

Se llama alimento natural, al producto natural, tal como se obtiene de la naturaleza o de los seres vivientes, mientras que el producto alimenticio es el alimento sometido a algún proceso industrial, que puede llegar a cambiar sus caracteres organolépticas (sabor, color, aroma) o modificar su tiempo de conservación, como ocurre con la leche en polvo, la crema, las pastas secas, etc.

Ambos alimentos, naturales y productos alimenticios aportan al organismo nutrientes que son los que permiten cumplir las funciones de nutrición.

Los nutrientes son los hidratos de carbono, las proteínas, las grasas, el agua, la fibra, los minerales y las vitaminas. ¿Para qué sirven?

La alimentación sirve para:

  • Suministrar energía.
  • Aportar nutrientes que permiten cumplir los procesos de crecimiento, desarrollo, construcción y reparación de tejidos y llenar todos los requerimientos exigidos durante el embarazo y la lactancia.
  • Proporcionar agua y minerales para la regulación del medio interno.

¿Qué es una dieta normal? 

Una dieta normal no es sinónimo de dieta común, sino aquella que aporta al organismo los nutrientes necesarios para vivir en salud. Una dieta normal debe ser completa, adecuada, armónica, suficiente y debe contener cantidades adecuadas de seis grupos de sustancias, proteínas, hidratos de carbono y grasas, que son productores de calorías (de energía), fibras, vitaminas y minerales, que son esenciales, pero no calóricos por si mismos.

Esta es la explicación de sus cualidades, es completa porque proporciona todos los nutrientes que el individuo necesita, es suficiente porque los suministra en las cantidades necesarias y con un valor calórico adecuado, es armónica porque mantiene ente ellos el justo equilibrio que asegura la salud; y es adecuada porque se adapta a los hábitos, constumbres y posibilidades económicas del individuo.

Cómo actúan los nutrientes energéticos

Los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas encierran una energía potencial, es decir, una determinada cantidad de calorías.

  • 1 g de hidratos de carbono aporta 4 calorías.
  • 1 g de grasas aporta 9 calorías.
  • 1 g de proteínas aporta 4 calorías.

Por otra parte, los minerales, las vitaminas y el agua no tienen calorías. En consecuencia, el valor calórico de una dieta es determinado por la suma de calorías que aportan los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas contenidas en los alimentos que la integran.

Las edades, talla, sexo, estado de salud, tipo de actividades, determinan las diferentes necesidades calóricos de una persona y corresponden a la suma de distintos requerimientos en diferentes situaciones que contemplan:

  1. Necesidad básica: son las calorías que necesita para que el organismo funcione mientras está en reposo.
  2. En movimiento: son las calorías que necesita cuando trabaja, practica un deporte, etc.
  3. Para el crecimiento y desarrollo: son las calorías que necesitan los niños, los adolescentes, las mujeres embarazadas, las que amamantan y los enfermos durante el proceso de recuperación.