El poder de las caricias, ¿cómo tus manos pueden desatar la pasión en él?

caricias

No hay mejor momento de pareja que acariciarse mutuamente. Aunque por lo general los hombres prefieren ir directo al grano, nosotras podemos hacer uso del poder seductor de nuestras manos para hacer el encuentro más intenso y apasionado, sobre todo si es el primero.

Tocar a tu pareja puede desatar en él pasión, ternura y romanticismo a la vez que te brinda el goce de la exploración de su cuerpo y el descubrimiento de sus zonas sensibles.

Si bien a la mayoría de los hombres les excita ser tocados en el cuello y en la espalda, cada hombre es un universo por sí mismo.

Por ello, si te abruman los territorios desconocidos y decides ir con cautela, una suave caricia en sus manos es un buen comienzo, así puedes ir subiendo por sus brazos, contornear sus músculos con tus dedos, hasta poder sentirlos y palparnos por completo.

De ahí sube hacia su rostro, y acaricia su barbilla con el dorso de tu mano.

También se siente muy bien tocar su barba saliente con la mejilla o el cuello. Esto denota una atracción muy fuerte y refuerza la confianza entre ambos.

Pero como siempre hay algunos “especiales” a los que nos les gusta que le toquen la cara, entonces dirige tus dedos hacia su cabello dándole un masaje circular en la nuca para que se relaje: Si te concentras en este masaje, verás que se pondrá mansito como un cachorrito.

Luego, baja hacia su espalda y continúa con los masajes. Esto le brindará una sensación de apoyo y calidez, o cosquillas, según la persona.

Pero si su pecho te apetece más, pues recórrelo de arriba hacia abajo, primero con tus dedos y después con las palmas de tus manos.

Si ambos tienen espíritu juguetón, entonces masajea su abdomen en círculos y juega con sus vellos, mientras tú te excitas con la perspectiva de ir más hacia el sur.

Nos quedamos en la pancita, ¿no es así? Pues antes de que te vayas de frente a descubrir el tesoro, (ya que esto podría convertir un momento se sensualidad en uno de puro sexualidad, y adiós romance) es mejor ir por una caricia más sutil, pero directa a la vez como tocar sus muslos.

Si notas que su respuesta es positiva, dirige tus manos hacia sus caderas y cintura de abajo hacia arriba.

Además de tus manos, puedes usar tus piernas o todo tu cuerpo para rozarlo.

Esto le dará luz verde para acercar su cuerpo hacia el tuyo, y tal vez tomar el control de la situación (si así lo deseas).

Pero si tú deseas tenerlo aún, entonces desliza tus manos hacia su espalda baja y roza despacio sus nalgas, como si fuera de casualidad.

Si continúan a este ritmo lento, pero seguro, la confianza y la pasión terminarán por desatarse, y llevarlos hasta donde ambos decidan llegar.

Consejos

Si ves que él cierra los ojos y te deja hacer es porque ya lo tienes. Aprovecha esta señal y refuerza en él la sensación de que tú eres la persona que mejor sabe amarlo, cuidarlo y respetarlo.

No intentes anteponer tus deseos a los de tu pareja, ya que tus demostraciones de afecto no podrían ser entendidas de este modo.

Por eso, los golpes están descartados, así como otras demostraciones de rudeza y posesión como chupetones, mordidas, etc.

Por último, deja que tus sentidos se expresen y exploren, y descubran por sí mismos la diferencia entre estar con él, o sentir realmente que él está contigo.

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