dar_de_baja_un_servicio_por_internet

Cómo dar de baja Unilogro y frenar los débitos automáticos sin tu consentimiento

Descubrir que te están descontando dinero todos los meses por un servicio que no recordás haber contratado es, cuanto menos, indignante.

Eso fue lo que me pasó a mí, y lo que me motivó a contar paso a paso cómo logré dar de baja Unilogro, frenar los débitos automáticos y recuperar algo de tranquilidad financiera.

Si estás en la misma situación, este artículo no solo te va a servir: puede ser el punto de partida para recuperar el control de tu cuenta bancaria.

Índice
  1. Qué es Unilogro y por qué te están descontando dinero
  2. Primeros pasos para darte de baja de Unilogro
    1. Contactos y medios oficiales para cancelar
  3. La carta manuscrita: tu mejor arma
  4. Qué hacer si siguen descontándote después de solicitar la baja
  5. Obstáculos y excusas frecuentes
  6. Consejos útiles para darte de baja con éxito
  7. Cómo lo viví: del enojo a la libertad financiera
  8. Lo que aprendí y lo que no volveré a hacer
  9. Conclusión

Qué es Unilogro y por qué te están descontando dinero

Unilogro S.A. se presenta como una empresa que ofrece planes de ahorro o suscripciones para acceder a determinados beneficios, aunque mucha gente, como fue mi caso, ni siquiera recuerda haber firmado un contrato.

La historia se repite: dejás tus datos en un stand de un shopping, pensando que estás participando de un sorteo, y sin darte cuenta estás firmando la autorización para un débito mensual.

Soy Juan, un tipo común que vive en Buenos Aires, Argentina, trabajando en una oficina y tratando de ahorrar para un viaje soñado a la costa.

Un día, revisando mi cuenta bancaria, me doy cuenta de que me están descontando $5,000 cada mes por algo llamado “Unilogro S.A.”. ¡Qué bronca!

No recuerdo haber firmado nada, pero vagueamente me acuerdo de una vez que di mis datos en un stand en un shopping, pensando que era para un sorteo.

Cuando comencé a investigar, descubrí que no estaba solo.

Cientos de personas estaban reportando lo mismo en sitios como TuQuejaSuma, donde los reclamos se acumulan: planes no solicitados, débitos silenciosos y dificultades para cancelar el servicio.

dar de baja unilogro

Primeros pasos para darte de baja de Unilogro

Lo más importante es actuar rápido.

Si estás dentro de los primeros 10 días hábiles desde que firmaste (aunque no lo recuerdes), tenés derecho a cancelar sin costo, según la Ley de Defensa del Consumidor (Ley 24.240). Pero aunque ya haya pasado más tiempo, tenés formas de frenar el débito y dar de baja el servicio.

Decidí que esto no podía seguir así, y me puse manos a la obra para dar de baja este producto. Lo primero que hice fue buscar información en internet.

Encontré la página oficial de Unilogro y foros como TuQuejaSuma, donde mucha gente contaba historias parecidas: débitos automáticos sin autorización clara, problemas para contactar a la empresa y un proceso de baja que parecía un laberinto.

Me sentí frustrado, pero también determinado a resolverlo.

Contactos y medios oficiales para cancelar

Estos son los medios que recopilé y usé personalmente para gestionar la baja:

  • Teléfono: 011-5219-4980 (casi nunca atienden, pero es oficial)
  • Correo electrónico: info@unilogro.com / atenciontuquejasuma@unilogro.com
  • WhatsApp: Se menciona uno frecuentemente: 15-5875-0021
  • Dirección física: Rosario 470, 3er piso, Depto. “A”, CABA

Intentar por todos estos canales es clave.

En mi caso, el teléfono fue inútil.

Me dejaban en espera o no atendían.

El correo respondía con mensajes automáticos.

Pero fue el WhatsApp y la visita en persona lo que terminó funcionando.

Llamé al número de atención al cliente (011-5219-4980) que encontré en la web de Unilogro, pero, como le pasó a otros, nadie contestaba o me dejaban en espera eternamente.

Probé mandando un correo a info@unilogro.com, pero la respuesta fue automática y no resolvía nada.

La carta manuscrita: tu mejor arma

Aunque suene insólito, lo que suele funcionar es una carta escrita a mano. No hace falta enviar carta documento (aunque podés hacerlo si querés).

Basta con un texto claro, con tus datos y la solicitud explícita.

Escribí la carta con mi nombre completo, DNI, y una frase clara: “Solicito la baja inmediata de mi plan de ahorro con Unilogro S.A.”.

La firmé, le saqué una foto y la mandé por WhatsApp.

También envié una copia por correo electrónico a atenciontuquejasuma@unilogro.com, como sugerían en algunos sitios.

Por las dudas, imprimí otra copia y la llevé personalmente a la oficina en Rosario 470, porque no me fiaba de que procesaran mi pedido a distancia.

La entrega en persona puede ser molesta, pero en mi caso hizo la diferencia.

En la oficina, aunque me atendieron con cara larga, recibieron la carta.

La oficina era un lugar común, con empleados que parecían desbordados, pero me atendieron después de una espera de 20 minutos.

Qué hacer si siguen descontándote después de solicitar la baja

Acá viene la parte más frustrante. Incluso después de que te confirman que la baja “está en sistema”, pueden seguir descontándote.

A mí me pasó.

Días después, recibí un mensaje por WhatsApp diciendo que mi baja estaba “en sistema”.

Sin embargo, el mes siguiente me debitaron otra vez.

¡Increíble!

Hice un reclamo en el banco para un “stop debit” y presenté una queja en Defensa al Consumidor, porque leí que otros lo hicieron con éxito.

El stop debit es una solicitud que hacés en tu banco para que bloqueen cualquier débito automático de esa empresa.

No siempre es infalible, pero es una herramienta importante.

En paralelo, presentar un reclamo formal en Defensa al Consumidor fue lo que terminó de cerrar mi caso.

Finalmente, después de un par de semanas de idas y vueltas, confirmaron la baja y pararon los débitos.

Lamentablemente, no me devolvieron lo que ya me habían cobrado, lo que me dejó un sabor amargo.

Obstáculos y excusas frecuentes

La empresa tiene tácticas para demorar el proceso.

Desde respuestas evasivas hasta problemas “técnicos” con tus documentos.

Una anécdota que me marcó fue cuando hablé por WhatsApp con un representante de Unilogro.

Me pidieron que mandara la carta otra vez porque “no se veía bien la firma”.

¡Era una foto clarísima!

Sentí que ponían excusas para retrasar el proceso.

También me crucé con otras personas en la oficina que estaban pasando por lo mismo.

Otra vez, en la oficina, conocí a una señora que estaba en la misma situación.

Ella le puso un nombre al plan que le debitaban: “El Ladrón Silencioso”, porque se llevaba su plata sin hacer ruido.

Nos reímos, pero era risa de bronca.

dar de baja unilogro

Consejos útiles para darte de baja con éxito

Estos son los pasos que me funcionaron y que otros usuarios también recomiendan:

  • Escribí una carta manuscrita, con tus datos, DNI, solicitud de baja clara y firma.
  • Mandala por WhatsApp, correo electrónico, y si podés, entregala en persona en Rosario 470, 3er piso, Depto. “A”, CABA.
  • Pedí un stop debit en tu banco. Esto puede frenar nuevos cobros mientras se procesa la baja.
  • Presentá un reclamo en Defensa del Consumidor, especialmente si siguen cobrando o no te responden.
  • Conservá todas las pruebas: fotos de la carta, mails enviados, capturas de WhatsApp.
  • Insistí. Si no contestan o te piden que repitas el proceso, volvé a enviar todo. La persistencia es lo que hace la diferencia.

Cómo lo viví: del enojo a la libertad financiera

Cuando descubrí los débitos, sentí que me estaban robando.

No solo era el dinero, sino la sensación de que alguien se aprovechó de mi confianza.

Quise dar de baja el plan porque no quería seguir atado a algo que no entendía ni había pedido conscientemente.

A medida que el proceso avanzaba, me fui inventando nombres para cada etapa.

Me sirvió para ponerle humor a la frustración:

  • Operación Libertad: El plan maestro para cortar con los débitos.
  • Carta de la Victoria: La nota escrita a mano que envié.
  • El Laberinto Unilogro: Por lo complicado que fue contactarlos.
  • Furia Salada: Mi enojo al ver otro débito.
  • El Muro de Rosario: Por la oficina en la que terminé cara a cara con el problema.

Estos nombres me ayudaron a tomarme el proceso con humor, porque si no, la frustración me hubiera ganado.

Cada paso era como una misión en un videojuego, y el premio era recuperar mi tranquilidad.

Lo que aprendí y lo que no volveré a hacer

Este proceso me enseñó a ser más cuidadoso con dónde dejo mis datos personales.

Firmar algo en un stand pensando que es un sorteo puede meterte en un lío como este.

También aprendí que la paciencia y la persistencia son clave: Unilogro no facilita las cosas, pero si insistes y usas los canales correctos (WhatsApp, correo, o presencial), eventualmente lográs la baja.

dar de baja unilogro

Lo más frustrante fue no recuperar el dinero ya debitado.

Aunque logré frenar los pagos, la sensación de que te robaron sin consecuencias queda.

Dar de baja Unilogro fue como navegar en una tormenta: complicado, frustrante, pero posible con paciencia.

Me di cuenta de que empresas como esta a veces aprovechan la falta de claridad o la confianza de la gente, y eso me hizo ser más desconfiado.

Conclusión

Si estás buscando cómo dar de baja Unilogro, te aseguro que no estás solo.

Hay soluciones, aunque la empresa no lo haga fácil. Usá todos los medios a tu alcance, documentá cada paso, y no bajes los brazos.

La baja es posible y vale la pena pelearla, porque tu dinero y tu tranquilidad lo merecen.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Cómo dar de baja Unilogro y frenar los débitos automáticos sin tu consentimiento puedes visitar la categoría Negocios.

Felipe Antonio Cruz

Con mi experiencia en negocios, escribo sobre emprendimiento y tendencias de mercado.

Quizás también te interese leer..

Subir

Debes de aceptar las políticas de Cookies. Más información