Transporte

Si estás buscando formas de ahorrar dinero, el transporte es un buen lugar para empezar.

El transporte público es una forma mucho más económica que el automóvil. En muchas ciudades, el transporte público es gratuito o muy barato. Incluso si tienes que pagar por el transporte público, suele ser mucho más económico que conducir.

Si tienes que conducir, comparte el viaje con otros. Esto puede ayudarte a ahorrar en el combustible, el seguro y las reparaciones. Hay muchas formas de encontrar compañeros de viaje, incluyendo aplicaciones de transporte compartido y grupos de Facebook.

Si puedes trabajar desde casa, hazlo. Si no puedes trabajar desde casa, intenta planificar tus desplazamientos para que sean lo más eficientes posible. ¿Puedes caminar o ir en bicicleta a algunos lugares? ¿Puedes combinar tus viajes para evitar hacer más de un viaje?

Un coche bien mantenido consumirá menos combustible y requerirá menos reparaciones. Haz los cambios de aceite y las revisiones regulares según lo recomendado por el fabricante del coche.

Acelerar y frenar bruscamente aumenta el consumo de combustible. Conduce a velocidades constantes y suaves para ahorrar combustible.

Antes de salir, planifica tu trayecto para evitar los atascos y las carreteras congestionadas. Esto te ayudará a ahorrar combustible y tiempo.

Compara los precios de la gasolina en las diferentes gasolineras de tu zona para encontrar la mejor oferta.

Si tienes la oportunidad de comprar un coche nuevo, considera comprar un coche más eficiente en combustible. Un coche más eficiente te ahorrará dinero en combustible a largo plazo.

El transporte es una de las mayores partidas de gasto de la mayoría de los hogares.

Los costes del transporte pueden incluir el combustible, el seguro, las reparaciones, el aparcamiento y los peajes.

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